Con Amanda, esta tarde, dormimos la siesta agarradas de la mano. Yo me sentía (me siento) afiebrada. Le di la teta, la acosté al lado mío, y nos dormimos. Se despertó sonriente, como siempre, al cabo de una hora.
Puede una sentirse así de afortunada?
Wednesday, May 17, 2006
Subscribe to:
Post Comments (Atom)
No comments:
Post a Comment